Cuarta
etapa
(1811-1827)
Durante este tiempo en España, José Bonaparte
estaba en el trono y cuando salió con sus ejercitos en el día
de San Patricio en 1813, no fue hasta el próximo año que
Frenando VII fue a restaurar su trono. Con su regreso trajo un reinado
de miedo y terror. Todos que eran sospechados de colaborar con José
Bonaparte fueron encarcelados por alta traición. Goya también
fue uno de los sospechosos, porque cuando José Bonaparte era el
rey, Goya se quedó como pintor de la corte. Se ocultó
durante tres meses con la ayuda de su amigo, José Duasa y Latre.
Cuando apareció, resumió su posición como pintor de
la corte y pudo evitar la encarcelación. Esto es gracias,
en parte, a las dos obras que hizo: el Dos de mayo
y el Tres de mayo.
El Dos de Mayo de 1808
en Madrid:
la lucha con los mamelucos
(1814).
Óleo sobre lienzo. 268
x 347 cm. Museo del Prado (Madrid).
Notas: Pendant del n. 537.
La primera conmemora la sublevación contra los mamelucos
de la caballería Napoleón. En este cuadro, hay muertos
en la tierra con bayonetas, espadas y sables perdidos. Los caballos
pisotean a los muertos. Hay un soldado (en realidad, un ciudadano
más) en el centro que está apuñalando un mameluco
que fue tirado de su caballo. Españoles están saliendo
de la Puerta del Sol en el fondo. Hay un soldado en un yelmo (un
coracero francés) a la derecha que está acuchillando la garganta
de un español. Todo el cuadro es caos y confusión.
La lucha en Madrid de este día fue un punto crucial para Napoleón.
Fue una lucha que levantó a la gente de España y Napoleon
no estaba luchando solamente contra el ejercito de España, ahora
estaba luchando contra toda la gente de España. Este cuadro
marcó el momento en que el poder de Napoleon empezó a debilitarse.
El Tres de Mayo de 1808
en Madrid:
los fusilamientos en la
montaña del Príncipe Pío
(1814). Óleo sobre lienzo.
266 x 345 cm.
Museo del Prado (Madrid). Notas:
Pendant del n. 536.
El tres de mayo documenta el fusilamiento de
los españoles por los franceses. Las caras de las victimas
están iluminadas solamente por una linterna grande. Los ojos
de una víctima están abiertas de par en par con horror.
Sus brazos están en el aire. Hay muertos en la tierra cubierta
con sangre. Al no mostrar las caras de los verdugos, Goya crea una
sensación de horror más inhumano e impersonal. El miedo
está intensificado por la procesión de las personas esperando
su destino. En estas dos pinturas, Goya pudo dar reinda suelta a
sus emociones patrióticas y muestró el tratamiento realista
de los sujetos que producen un odio abrumador contra los horrores de la
guerra.
Goya no fue recibido por los miembros de la corte cuando
regresó y por eso trabajaba en quietud en las series de Tauromaquia
y Los Disparates. Solamente pintó al Rey algunas veces
y nunca más pintó otros miembros de la familia de Fernando
VII.
Dibersión de España
Óleo sobre lienzo.
La Tauromaquia
es una serie de dibujos y aguafuertes sobre los toros, los toreros y el
arte de la tauromaquia. Sus obras rastrean la historia de la tauromaquia
desde los tiempos más tempranos de la prehistoria en que tenían
lanzas como el "Modo con que los antiguos españoles cazaban los
toros a caballo en el campo," (p 157 World of Goya)
hasta la forma en que las personas del tiempo de Goya usaban un redondel
y obsevadores y otras personas que corrian en el redondel y se mofaban
a los toros como en Dibersión de España.
(p 160 World of Goya) Durante este tiempo de
la revolución francesa, la tauromaquia pasó de ser un pasatiempo
de los nobles a un deporte democrático y muy popular. Una
costumbre común era el doble redondel que Goya dibujó en
Los toros de Burdeos: El redondel dividido.
Los toros de Burdeos:
El redondel dividido
En
estos dibujos, Goya firmó su nombre "Fransisco de los toros."
Es supuesto que Goya fue un torero cuando era joven. Esta forma de
entretenimiento fue tan popular en el tiempo de Goya que los españoles
querían creer que el heroe nacional, El Cid, luchaba contra los
toros. Goya trató validar este mito cuando dibujó EL
Cid: Campeador lanceando otro toro. La serie original
consiste de 33 dibujos que fueron publicados con la supervisión
de Goya en 1815 en una edición limitado solamente para algunos de
sus amigos. Los títulos a bajo de los dibujos son demasiado
explicativos como si Goya tenía miedo de que sus significados no
debrían ser perdidos.
La segunda serie de dibujos que Goya creyó
después de la restoración de Fernando VII al trono son los
Disparates. El nombre original de esta serie fue Los Sueños
pero hoy son conocidos como Los Disparates o Los
Proverbios. En estos, Goya traza sus sujetos del mundo de distorción
de sueños y pesadillas con medio humanos y creaturas extrañas
en la noche. Esta serie consiste de 18
dibujos
y son, en una manera, una continuación de los Caprichos.
No tienen títulos y sus significados son oscuras. Estas no
fueron publicadas hasta trienta y sies años después de la
muerte de Goya. Goya estaba fascinado con el miedo y sus causas y
effectos sobre los humanos. Esto era un tema prominente en los
Disparates. En el Disparate de
miedo hay soldados armados que están corriendo en terror
de un fantasma grande que en realidad es un árbol engalanado con
una sabana. Hay una cara muy feliz en la manga del fantasma que probablemente
es la cara de la bromista. Otro tema de los Disparates
es el abuso de la religión y del nombre de Diós.
Diferente de los Caprichos que enfocan en una sátira
de la clerecia, los Disparates enfocan en las víctimas.
Por ejemplo el Disparate disordenado tiene una figura como
un gemelo siames que está señalando un dedo acusado a los
miembros de una congregación bestial que está rogando para
la clemencia. En los Disparates, Goya pinta la humanidad
sin morales o fuerza emocional o espiritual con pocos momentos en que encuentre
un hombre valiente o inteligente. Su intención con esta serie
era a catalogar las estupideces de la vida como en el matrimonio, la pobreza
y la guerra.
Después de estas series, en 1819, Goya se dirigió
a litografía, un proceso nuevo, inventado en 1796. Este proceso
tomó mucho menos tiempo que las técnicas que usaba en el
pasado. Por eso, esta forma satisfació los metodos impacientes
de trabajo y se permitió a experimentar con los efectos nuevos.
En el mismo año, Goya compró una hacienda que se llama la
Qinta del Sordo. Hizo muchos cambios a la casa y la tierra.
Añadó un estangue, vallas y una viña. Vivió
en la casa con su ama de casa. Leo Cadia Weiss y su hija Rosaria.
Goya le gustaba mucho a la hija y es probable que era el padre. Salió
de Madrid para escapar los efectos malos de la opresión causada
por el reinado de Fernando VII. Al fin del año, se cayó
enfermo.
Goya curado por el doctor
Arrieta
(1820). Óleo sobre lienzo.
117 x 79 cm.
Firmado y fechado 1820. (Minneapolis).
Durante su enfermedad, su doctor era Eugenio García
Arrieta. Goya tenía mucha admiración para el doctor
y es evidente en una pintura que hizo después de su enfermedad que
muestra el doctor ayudando a Goya. Tiene una inscripción a
Arrieta que muestra las gracias que Goya tuvo para él.
Cerca del tiempo que Goya pintó Goya curado
por el doctor Arrueta, había una revuelta en España
y el gobierno de Fernando VII fue derrocado. En los años siguientes,
Goya pintó un grupo de pinturas horribles y extrañas que
se llaman las pinturas negras. Pintó estos en las paredes
de la Quinta del Sordo. Eran para los ojos de Goya y algunos otros
pero no fueron para el público. La mayoría de estos
murales fueron pintadas en la sala y en el estudio de Goya. El mural
más famosa de este grupo es el Saturno.
Saturno devorando a un
hijo (1820-1821).
Óleo originalmente sobre
pared, transpasado a lienzo..
146 x 83 cm. Museo del Prado
(Madrid). Sala de la planta baja.
Es más horrible y más gráfico de
todos de los murales. En esta pintura hay una figura retorcida de
un loco que está con parte de su cuerpo en las sombras. Sus
ojos están de par en par. Los colores son oscuros con mucho
negro, gris y pardo con la excepción del rojo de la sangre del cuerpo
de su hijo que está devorando. Sin duda, este mural era una
inspiración de Rubén. Representa el rencor en la familia
real y la furia de la guerra. También representa España
comiendo si mismo.
Peregrinación a
la fuente de San Isidro
(1820-1823). Óleo sobre
lienzo. 33 x 57 cm.
Colección particular
(París). Notas: Boceto para el n. 611.
El mural más grande es la Peregrinación
a la fuente de San Isidro. Goya no le dió un título
a esta pintura. Consiste de un gran grupo de personas horrendos regresando
borrachados de sus viajes y cantando fuerte. Están en camino
oscuro a los pies de colinas negras. Ellos están perdidos
y desorientados. Es possible que este mural representa la regresa
de Fernando VII o la marcha de Napoleon.
Duelo a garrotazos o la
riña (1820-1821).
Óleo originalmente sobre
pared, transpasado a lienzo.
123 x 266 cm. Museo del Prado
(Madrid). Sala del primer piso.
Otro mural interesante en las pinturas negras es Duelo
a garrotazos. En este, hay dos hombre que están sumergiendo
en arena movediza y en vez de tratar de salvarse, están golpeando
al otro con garrotes. La cara del hombre a la izquierda está
sangrando. Ese hombre está casi muerto pero todavía
está luchando. El otro está inclemente. Es possible
que es una comparación a España y la barbaridad de la guerra
civil.
Las pinturas negras representan lo monstroso y
cosas horribles que persigió a Goya en su mente y sus sueños.
Fueron transladados al lienzo después de la muerte de Goya.
La lechera de Burdeos
(Hacia 1827). Óleo sobre
lienzo. 74 x 68 cm.
Museo del Prado (Madrid).
En 1823, tropas francese invadieron a España y otra
vez Fernando VII estaba restaurado al trono. Goya dió la
Quinta del Sordo a su nieto, Mariano. En 1824, había
una ola de medidas represivas y muchas personas fueron encarcelados.
Goya fue en ocultación otra vez hasta pasó. En el 30
de mayo 1824, recibió permisión a salir de España
para Francia. Se fijó en Burdeos con Leocadio y sus hijos.
Hizo algunos viajes a Madrid y había hecho algunas pinturas y retratos
en sus años finales. Su última pintura fue La
lechera de Burdeos. Goya murió en el 16 de abril 1828
pero aunque murió, su influencias ha sobrevivido en forma de Goyescas.